REGLAMENTO DE CONVIVENCIA

Step 1

INTRODUCCIÓN 

 ARTÍCULO 1º.- OBJETIVOS  Este documento fija las relaciones de nuestra comunidad educativa, entendiendo por ésta a estudiantes, padres y apoderados, profesionales y asistentes de la educación y entidad sostenedora. Su especial finalidad es enfatizar un enfoque formativo a través de acciones que generen, en nuestros alumnos y alumnas, cambios de actitudes y conductas consecuentes con los valores y objetivos de nuestro proyecto educativo institucional, reforzando aquellas que son acordes con este. Nuestro Proyecto Educativo Institucional tiene sus principales características en la especial formación de la persona como tal, teniendo una relevante atención los valores, el desarrollo de la autoestima, el comportamiento, la disciplina académica, la puntualidad, la responsabilidad, la toma de decisiones, la iniciativa, la muy buena presentación personal, los modales y cortesía, conjuntamente y en idéntica proporción con la formación exclusivamente académica.  Por ello, por su carácter, se requiere que su realización sea la suma de las voluntades comprometidas de la comunidad toda en la consecución de: 

 Reforzar una convivencia respetuosa y constructiva entre la familia y el liceo. 

 Promover y garantizar una educación de calidad inserta en los valores de convivencia democrática. 

 Dar espacios a la diversidad y a la práctica de la tolerancia. 

 Respetar los derechos de los alumnos y alumnas, y formarlos en sus responsabilidades y deberes. 

 Abordar los problemas con un sentido de comunidad, y de desafío y oportunidad para el liceo.  Otorgar una educación basada en la inclusión, la no discriminación, el respeto a las diferencias, la equidad de trato.   

ARTÍCULO 2º.- ROL DE NUESTROS PADRES Y/O APODERADOS  Los padres y/o apoderados, en su indelegable rol de primeros formadores, deben educar a sus hijos/pupilos en el respeto a las normas establecidas, haciéndolas cumplir y apoyando al liceo en el sentido formativo de estas. Asimismo, tomando las medidas que sean pertinentes a su autoridad para que sus hijos/pupilos asuman las responsabilidades que les asiste ante su no cumplimiento.  Deben cumplir íntegramente con el Centro General de Padres y Apoderados en cuanto a la participación en las actividades que realice, así como en el pago oportuno de los compromisos con este.  Sus obligaciones se extienden, de igual modo, a su presencia y participación en las reuniones de los subcentros de cursos -instancia de acompañamiento en la formación de sus hijos y/o pupilos-, como asimismo al de conocer y cumplir el Reglamento Interno del liceo, cuyo texto íntegro se le entrega al momento de la matrícula, y a contribuir a dar cumplimiento a nuestro Proyecto Educativo Institucional.   El liceo garantiza el derecho de los padres y madres sin tuición –por divorcio o separación de hecho-, a ser informados, a participar en las actividades y a ser escuchados, respecto de la situación escolar de sus hijos, al igual que los progenitores que tienen la custodia, salvo resoluciones restrictivas ordenadas de los tribunales de justicia.  Estos integrantes de nuestra comunidad educativa tienen derecho a asociarse libremente para la consecución de fines lícitos,  de conformidad con las disposiciones de la ley Nº 20.500. 

 ARTÍCULO 3º.- ROL DE NUESTROS PROFESIONALES  Y ASISTENTES DE LA EDUCACIÓN  Son las personas, por esencia, llamadas a hacer todos los esfuerzos personales e institucionales para formar a los alumnos tanto en lo profesional como en lo valórico. Su testimonio diario será el ejemplo que las jóvenes generaciones sigan ante situaciones que la vida escolar les presente en el diario vivir. Su actuar con sus alumnos debe orientarse a lo altamente formativo, a validar el refuerzo positivo, a modificar  sus comportamientos a través del consejo oportuno, la delicada atención, el saber escucharlos, el darles oportunidades de rectificación y de crecimiento. Solo en subsidio deben optar por el reglamento punitivo.  Estos integrantes de nuestra comunidad educativa tienen  derecho a asociarse libremente para la consecución de fines lícitos, de conformidad con las disposiciones de la ley Nº 20.500.